Natación

 

Todos comenzamos nuestra vida de la misma manera: nadando en el vientre de nuestra madre. Esta vivencia primigenia es muy probable que quede almacenada en algún lugar del inconsciente. Si los niños participaran en los juegos acuáticos estructurados, además de mantenerse saludables, adquirirían buenas costumbres sociales.

Las actividades acuáticas son para los niños un medio divertido de quemar calorías, mejorar el sistema cardiovascular y de aumentar, en general, su forma física. Al ejercer una resistencia doce veces mayor que el aire, cualquier movimiento que se realice dentro de ella aqua constituye un ejercicio eficaz. Además de esto, el aqua proporciona flotabilidad y u soporte para el cuerpo.

La actividad acuática para bebés no es sólo una propuesta de aprendizaje, de educación deportiva o de supervivencia en el medio, sino también, y sobre todo, una oportunidad maravillosa de disfrutar durante un rato a la semana del contacto absoluto con nuestros hijos, tanto a nivel físico como emocional. La idea es que el tiempo dedicado a esta actividad respete absolutamente el ritmo y el proceso evolutivo del pequeño y de su entorno.

La actividad acuática para bebés nos ofrece un abanico muy amplio de ventajas, como la adaptación a diferentes situaciones, la aceptación de cambios de horario y de hábitos, la precocidad en el desarollo motriz (control de la cabeza, girar sobre sí mismo, controlar el tronco y sentarse, gatear, pararse y caminar…), etc., y contribuyen a potenciar la futura autonomía del niño.

A pesar de todo esto, hay que saber que desde principio no se trata de natación real, en caso de los bebés se trata más de la familiarización con el aqua. Con los niños más grandes después continuamos con el aprendizaje de técnica de varios estilos y perfeccionamiento y práctica de este deporte.